Inicia proyecto “Las Ciudades del día Después» en ciudades de ALAC liderado por el BID

23 May 2022 09:29:16

El proyecto “Las Ciudades del día Después. Observatorios Locales de Desastres Naturales, Humanitarios y Sanitarios en ciudades de América Latina y el Caribe (ALC)”, liderado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tiene como objetivo principal desarrollar e implementar capacidades a nivel de gobierno local y ciudades de manera estratégica e innovadora, mediante un sistema de trabajo híbrido, en colaboración con otras ciudades de distintos países que enfrentan diversos desafíos. Es por ello que se han seleccionado 3 ciudades de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay para trabajar de manera interinstitucional y asegurar coherencia entre el contenido dictado, las buenas prácticas existentes, las lecciones aprendidas y las prioridades de los países y ciudades con los cuales se estará trabajando.

 

En la primera reunión en modalidad virtual, se contó con la participación de representantes del Ministerio de Urbanismo Vivienda y Hábitat, la Secretaría de Emergencia Nacional, el BID y las Municipalidades de Asunción, Ciudad del Este y Concepción,  ciudades seleccionadas para el desarrollo del proyecto piloto en Paraguay.

 

El proyecto se enmarca dentro de los desafíos y problemáticas que enfrenta hoy día ALC, considerando que las ciudades son la primera línea de respuesta ante desastres y muchas veces las encargadas de la planificación. Los escenarios de desastres indican que las ciudades en los próximos años enfrentarán niveles de presión sin precedentes. El riesgo al que estarán expuestas las ciudades no sólo estará impulsado por los efectos del cambio climático, sino también por los riesgos humanitarios y sanitarios.

El riesgo en nuestras ciudades

En los últimos años, los efectos de los desastres se han manifestado en una mayor frecuencia y magnitud mediante eventos climáticos extremos, con importantes impactos tanto desde el punto de vista humano y ambiental, como económico. Los riesgos de salud pública, la aparición de enfermedades vinculadas a la degradación de los ecosistemas, y la transmisión de patógenos de la vida salvaje a humanos son cada vez más frecuentes.

En el siglo XXI las epidemias del AH1N1 en 2009, SARS en 2003 y actualmente la del COVID-19 han impactado fuertemente a nuestras ciudades y territorios, agudizando problemas de desarrollo en un ambiente de desigualdad. En la región de ALC, más de 340 millones de personas viven en territorios altamente vulnerables a desastres, lo que contribuye a agravar presiones sociales existentes, generando y potenciando problemas relacionados con la pobreza y la desigualdad.

Como dato clave de alerta, se han registrado en ALC entre 1997 y 2017 un 25% de los desastres y un 53% de las pérdidas económicas a nivel mundial asociadas a éstos. Sin embargo, las capacidades para prepararse y responder a estos impactos hoy en día tienden a estar dirigidos a nivel nacional, lo que dificulta la implementación de una planificación local resiliente adaptada al contexto específico de los municipios.

Fortaleciendo capacidades para la planificación resiliente

La formación para la planificación local resiliente durará un año, y se implementará en 4 bloques de desarrollo:

 

  1. Caracterización de brechas respecto a los desafíos, vulnerabilidades y oportunidades más relevantes para cada una de las ciudades.
  2. Formación en resiliencia con módulos de actividades participativas sincrónicas y asincrónicas, para brindar herramientas teóricas, metodológicas y prácticas para la planificación resiliente.
  3. Formación de inversiones para brindar herramientas teóricas, metodológicas y prácticas para la formulación y gestión integral de inversiones.
  4. Hoja de ruta con trabajo participativo para la formulación y/o priorización de acciones e inversiones para la planificación y desarrollo urbano resiliente.

En este contexto, la reunión fue finalizada con la reafirmación de apoyo de los representantes del MUVH y la SEN, en conjunto con el compromiso de trabajo de los equipos técnicos de cada municipio y la coordinación del BID para los siguientes pasos del proyecto.